¿Cuál no será el nivel de desesperación para que 50.000 personas, jóvenes en su mayoría, procedentes de Marruecos intenten traspasar las fronteras con España? ¿Cuál no será el grado de intoxicación informativa si con esa acción pensaban que iban a ser regulados en nuestro país? Y ¿cuál no será la cota de pobreza, hambre y enfermedad que les lleva a arriesgar la vida y dejarse utilizar como arma política por un régimen dictatorial que los usa para advertir a nuestro gobierno de las consecuencias que pueden tener sus conversaciones con Argelia, país que apoya de forma firme y constante al pueblo saharaui?
Ya ocurrió en 2021 cuando 8.000 personas llegaron a Ceuta sin encontrar oposición de la policía marroquí, igualmente como advertencia a nuestro gobierno por traer al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, por razones humanitarias. Y, tras esto, en 2022 España comunicó a Rabat su apoyo al plan de autonomía marroquí para la excolonia saharaui, rompiendo con ello el Tratado de Amistad con Argel que se pretendía reanudar para aumentar el suministro de gas a España.
Ahora, la nueva avalancha de personas desesperadas coincide, además, con el escenario de generación constante de odio por parte de la derecha y la extrema derecha, no sólo de España, sino también de Israel y Estados Unidos.
Y es que el régimen marroquí, alineado con Trump y Netanyahu, sabe cuándo y cómo hacer más daño al gobierno socialista español con este tipo de acciones, sin importarle el coste de vidas humanas de sus propios súbditos (ya van 43 muertos en territorio español, en el marroquí se desconoce) ni la imagen de su pueblo huyendo de la pobreza que su régimen impone hacia una Europa idealizada. Pero el objetivo era claro, de nuevo el chantaje y el desgaste político del que se suponía un cordial vecino y socio estratégico, usando la necesidad de su propia gente. Y es que la monarquía de Marruecos se ha convertido en el principal socio militar y logístico de EEUU tras la firma, el pasado mes de abril, de la Hoja de Ruta de Cooperación en Defensa 2026-2036 después de que Trump reconociera en octubre de 2025 la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara ante las Naciones Unidas.
Por ello es el conflicto en el Sáhara el que está detrás de esta llegada masiva de personas buscando un futuro que Marruecos les niega. Y es también un ataque directo al gobierno de España con la connivencia de Estados Unidos e Israel. Hace unos minutos el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, felicitó a Pedro Sánchez por “su profundo compromiso con la inmigración” añadiendo que se lleve a los gazaties y así aumente la diversidad en España, y Donald Trump hace tres semanas declaró que los españoles no ayudaban en la OTAN y que “vamos a hacer algo pronto que no les va a gustar, pero que les va a hacer sufrir las consecuencias”.
Por lo tanto, no es la regulación de inmigrantes la causa de esta crisis como vocifera la caverna española a sabiendas de que no lo es, porque de lo contrario serían unos necios. Y como se les presupone que no lo son, deben tener claro que esta llegada masiva en pocas horas ha sido orquestada. Los 50.000 marroquíes que llevaban días trasladándose muchos desde Tetuán y Tánger no han recibido una alerta por el móvil sobre la resolución del Tribunal Supremo Español que prohíbe la devolución en caliente en menos de 72 horas. Pero sí han podido saber que la policía de Marruecos iba a reducir la vigilancia como lo hizo en 2021. Y esta crisis, que no es migratoria, sino humanitaria y de política internacional, les sirve como munición para hacer de su mala opinión, opinión pública, con el único objetivo de seguir contaminando la convivencia en España contando además con los altavoces de Israel y de Estados Unidos?
¿Cuál no será el nivel de decrepitud de aquellos capaces de usar las vidas humanas, la tragedia y el dolor para su lucro político? ¿Cuál no será el grado de deshumanidad de aquellos que mienten con tal de provocar agitación para su beneficio? Y ¿cuál no será la cota de bajeza moral que les permite dormir por las noches, e incluso rezar a Yahvé, a Jesús y a Alá en sus sepulcros blanqueados?
Comentarios
Publicar un comentario