¿Y si todo estuviera orquestado?


La muerte de Viriato (José de Madrazo)

No sería descabellado pensar que todo ha estado y está orquestado. Que, desde la sombra se ha ido cocinando el menú. Y que nosotros somos el plato principal. El incremento de desempleados y, una Reforma Laboral que pone en manos de los empresarios todos los instrumentos para hacer y deshacer a su antojo, es el escenario perfecto para que cuando decidan activar la economía comience a generarse empleo, pero en condiciones paupérrimas que, cuando uno está desesperado, se ve obligado a aceptar.
Si durante el periodo de mayor índice de paro, se declara que el Estado no puede afrontar el pago de las pensiones ante la disminución de cotizaciones y la falta de ingresos, será el momento de dar el impulso definitivo a los planes de pensiones privados, para quien pudiera pagarlos y beneficiar así a la entidades financieras regalandoles este trozo importante del pastel económico.
Si por inanición dejamos morir al Sistema Educativo público y al Sistema Público de Salud, como ya se ha hecho recortando las partidas destinadas a ellos de los dos últimos Presupuestos Generales del Estado, beneficiando a las empresas privadas, éstas conseguirían algo que llevan años intentando: hacerse los dueños de estos dos negocios tan golosos. Sólo hay que ver quienes son los propietarios de las clínicas privadas o a quienes se les dan terrenos públicos para construir colegios privados. El Hospital La Princesa, puntero en España en especialidades como el ictus, el trasplante de médula ósea o el síndrome de Down va a convertirse en un centro de alta especialización para patologías del anciano, que ya lo era, perjudicando a 500.000 ciudadanos a los que se les roba los servicios públicos que venían recibiendo, tirando a la basura años de trabajo, investigación e inversión de dinero público. Se desmantela para poner en marcha un proyecto del que ni siquiera el propio gerente estaba informado, pero en el que seguro, 500 millones de negocio, pueden dar la respuesta.
Si la caída del consumo sigue provocando el cierre de los pequeños comercios, se beneficiarán las grandes superficies, multinacionales con grandes intereses en ello. Según la Federación de Autónomos, ATA, en Sevilla, entre enero y septiembre se han perdido casi 20.000 empleos por cuenta propia lo que supone el 49% del tejido productivo andaluz.
Y si durante el periodo de recesión hubiera que sacrificar al hombre o a la mujer en su incorporación al mercado laboral, es más que probable que fuera la mujer la que se viera relegada a su tradicional rol de cuidadora, dejando el mundo laboral remunerado a los hombres, a esos que nunca reconocieron el techo de cristal ni las diferencias salariales.
Esta crisis, no es solamente una crisis económica y financiera, es el momento oportuno para conducirnos a un modelo de Estado que creíamos olvidado, en el que las libertades individuales escaseaban y las desigualdades sociales se consideraban designios de Dios. De perlas están llenos los debates parlamentarios y las ruedas de prensa que dan muestra de ello.

Esta disertación no es una teoría de la conspiración, porque si no está todo orquestado, realmente lo parece. Es simplemente aplicar un poco de capacidad de observación, intentar ver más allá de nuestro ombligo y aun reconociéndonos pequeños ante los poderosos, saber que somos más y que entre todos podemos decirles que ya está bien de tomarnos el pelo. Que no les vamos a permitir que sigan oprimiéndonos y riéndose a nuestra costa. Que si una crisis, como dicen en Oriente, es una oportunidad, que no sea la del lucro inmoral y desenfrenado de unos pocos, como hasta ahora, sino la del cambio para mejorar la vida de todos.


Comentarios